POEMA IX

Poema IX

Camino en esa vereda común,
junto a gente común.
Un día de rutina, el sol, una bocina,
un niño que pregunta, un perro que ladra.
Una calle plana y llena de barro,
una esquina sin estética.
El torpe conductor del bus,
moja a los transeúntes,
y a alguien de adentro le parece jocoso.
Zapatos húmedos, vergüenza ajena,
pies helados, más gente común.
El reloj marca atrasado el inicio de mi jornada,
caras somnolientas, algún ceño fruncido.
El frió recorre mi cuerpo,
alguien saluda con un buenos días,
palabras sin sentido circulan a mí alrededor.
A través de los vidrios, no veo mi ciudad, pulmones podridos,
más palabras torpes llegan a mis oídos, palabras comunes.
Un día más de encierro, un día menos de libertad,

por un sueldo común, para gente común.
Sueños marginales atrapados por mis pensamientos,
tan marginales como mi calidad de marginal.
Un número más o un número menos,
seguiré siendo un marginal, personaje común,
siempre rodeados de gente común.
El reloj marca la salida, no marco.
La gente que se va, planea hacer cosas,
esas mismas cosas que haré yo.
Mis pies aun están helados,
Otra vez en el barrio feo de casas gastadas,
No hay dinero, solo gente común
Mañana seguirá siendo un día común,
Sin libertad…, siempre al margen…



Fernando Delta

 

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